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Lago de Sanabria

No hay calificativo posible que pueda describir la gran impresión que provoca la contemplación de el Lago de Sanabria y sus alrededores a las personas que lo visitan por primera vez. No en vano, en este enclave, hay sendas de elevado interés paisajístico, caminos de contemplación para admirar el verde de los bosques en primavera o las blancas montañas en invierno.

Este “mar” interior, perdido entre las agrestes montañas sanabresas, fue declarado en 1978 Parque Natural del Lago de Sanabria y alrededores, con un objetivo prioritario: preservar la riqueza de sus especies animales y vegetales y su especial morfología glaciar.

Antes de ser llevada a cabo esta declaración, ya se habían intentado poner otras medidas para la preservación de este enclave. En 1946, el Lago de Sanabria fue nombrado Sitio de Interés Cultural y en 1953, Paraje Pintoresco.

El Lago de Sanabria, también llamado de Villachica, es el mayor lago de origen glaciar de la Península Ibérica. Con un perímetro de 9.518 metros y 51 metros de profundidad, no es de extrañar que en sus manuscritos los monjes medievales del Monasterio de San Martín de Castañeda (pueblo cercano al Lago), se refiriesen a él como “mar”.

Situación geográfica del Lago de Sanabria

El lago de Sanabria constituye el sistema lacustre natural de mayores dimensiones existente en España. Está situado en el noroeste de la península ibérica, en la provincia de Zamora, muy próximo a su límite con el país vecino de Portugal y las provincias españolas de León y Orense.

El lago está situado en el parque natural del lago de Sanabria, y se enmarcado en una cuenca exorreica donde el río Tera constituye el principal sistema hídrico de entrada y salida del sistema lacustre. Existen seis embalses en la cuenca hidrográfica del lago, denominados: embalse de Puente Porto, embalse de Playa, embalse de Cárdena, embalse de Garandones, embalse de Vega de Tera y embalse de Vega de Conde. Además, en la cuenca hidrográfica del lago de Sanabria existe una gran cantidad de humedales de pequeña extensión.
Municipios

El parque comprende los municipios de Galende, Cobreros, Trefacio y Porto.

Historia del Lago de Sanabria

A lo largo de la historia, el lago ha sido nombrado de diferentes modos, desde las formas medievales de «Mare Lacum» o «lago de San Martín de Castañeda», la de «lago de Villachica» de principios del siglo XX, hasta llegar a su actual denominación de «lago de Sanabria». Todas estas denominaciones están relacionadas con el aprovechamiento —en ocasiones disputado— de este espacio natural por el hombre.

Flora del Lago de Sanabria

La especial localización de este espacio natural, en el límite de la zona húmeda y templada, ha propiciado que presente una gran riqueza florística, con más de 1.500 especies vegetales. Esta gran diversidad botánica es, en buena parte, consecuencia de su situación geográfica. Las montañas sanabresas son el límite entre el clima atlántico y el clima mediterráneo. Esta circunstancia, junto con las diferentes orientaciones de sus laderas, sus valles y sus cimas van a determinar la influencia predominante de dos ambientes. Por un lado, las laderas orientadas al norte y al oeste son de predominio atlántico. Por otro lado, las de exposición sur y este tienen características mucho más mediterráneas. Además, las condiciones extremas en que se desarrolla la vegetación de las cumbres más altas, van a permitir la existencia de una flora rara y muy adaptada, hasta el punto de que algunas especies (la ranunculus parnassifolius o la armeria bigerrensis) son verdaderas reliquias vivas de la época de las glaciaciones que han llegado hasta nuestros días, sobrevivido y evolucionado aisladas en estas cumbres desde hace más de 10.000 años.

El agua es también otro factor de diversidad. La abundancia de arroyos, manantiales, lagunas, turberas y zonas encharcadas permiten la existencia de una flora acuática característica y adaptada a las características de aguas limpias, ácidas y escasamente mineralizadas que se encuentran en este espacio natural. Entre estos ambientes húmedos destacan las turberas por su rareza en latitudes tan bajas, constituidas por masas compactas de diferentes especies del musgo Sphagnum y que pueden alcanzar varios metros de espesor, que no tienen parangón en ningún otro lugar de la península ibérica. Estas turberas son el hábitat preferido de la Drosera —pequeña planta carnívora— y de algunas especies de Sphagnum de difícil localización en otros puntos de la península o incluso de presencia limitada a esta zona.

El robledal sanabrés es el dominante en la flora de la zona

El bosque dominante es el del robledal, cuyos ejemplares no suelen sobrepasar los 1.500 m de altitud y que en están bien adaptados para afrontar los fríos del invierno y el prolongado estiaje. Este árbol, que en Sanabria recibe el nombre de carballo, ha sido aprovechado desde antiguo en la economía doméstica sanabresa, tanto en la construcción de sus hogares tradicionales, como para leña.

En las vaguadas frías y húmedas, principalmente en las márgenes del río Tera o de algunos arroyos, es frecuente que los robles sean sustituidos por alisos, serbales y acebos. También es frecuente observar la presencia de tejos centenerios y enebros, muchos de ellos verdaderos supervivientes de algún incendio. Ya más cercanos a los pueblos y plantados por el hombre, se suelen divisar castaños y nogales, algunos de ellos de gran porte.

Infraestructuras del parque Natural Lago de Sanabria

El «Centro de Interpretación del Parque» está situado en el restaurado monasterio de San Martín de Castañeda, edificio medieval que albergó a los monjes cistercienses. El centro acoge una exposición permanente destinada a dar a conocer los aspectos naturales, sociales y culturales del parque. Cuenta para ello con maquetas, paneles explicativos, medios audiovisuales… en los que se expone la historia geológica de la comarca, el glaciarismo, flora, fauna y ecosistemas del parque, así como los usos humanos y las estrategias de conservación.

A partir de 2010, este centro de interpretación se ha complementado con la «Casa del parque natural del lago de Sanabria y Alrededores». Esta se encuentra situada en las cercanías de la localidad de Rabanillo, en el cruce de esta con la carretera ZA-104, y posee una exposición permanente más amplia que la albergada en el centro de interpretación. Además posee una senda exterior que permite observar la flora típica del entorno del lago de Sanabria, así como charlas sobre micología o cualquier otro tema relacionado con el parque.

La casa del parque permanece abierta todo el año, en enero únicamente para grupos bajo reserva, y el resto del año los sábados de 11 a 14 y de 16 a 18 h, y los domingos de 10 a 15 h.

Recursos del Lago de Sanabria

Además del alto valor medioambiental de este espacio natural, el parque también ofrece valiosos recursos históricos, artísticos y culturales. Junto al interesante monasterio románico de San Martín de Castañeda, en San Martín de Castañeda y sede de la otra casa del parque, destacan el conjunto urbano y monumental de Puebla de Sanabria y las numerosas muestras de arquitectura popular distribuidas en los pueblos de este territorio. La arquitectura popular, que durante siglos se ha desarrollado en la comarca, ha estado condicionada por aspectos de carácter geográfico —principalmente su orografía—, la abundancia de agua y el clima, lo que ha originado su especial singularidad.

Esta es una zona en la que ha mantenido hasta mediados del siglo XX su tradicional estilo de vida agroganadero. Las familias han cultivado durante siglos sus tierras o trabajado sus prados para obtener heno o hierba fresca, con la que mantener su ganado. Hoy en día las actividades económicas de este territorio se han diversificado y, junto a la ganadería, está adquiriendo gran importancia el turismo rural y el sector de la construcción.

Turismo rural Lago de Sanabria

El auge turístico ha permitido un aumento progresivo de distintos tipos de establecimientos comerciales. Se han construido hoteles y, en especial, se ha multiplicado la presencia de pequeños establecimientos denominados casas rurales. Fruto de esta iniciativa privada, se ha incrementado la oferta de plazas de alojamiento, con la que satisfacer la creciente demanda de los visitantes del parque. Junto a ellas, se han instalado nuevas empresas especializadas en el turismo activo, todas ellas reglamentadas por los servicios de medio ambiente de la Junta en la provincia de Zamora, a fin de que sus actividades de ocio y entretenimiento preserven el espacio natural que configura el parque.

El atractivo natural del parque es quizás su principal reclamo turístico. Es su demarcación es frecuente la presencia de bosques y naturaleza en estado virgen, junto a pequeñas localidades de arquitectura tradicional respetuosa con su entorno. El parque puede ser descubierto de diferentes formas, desde el clásico paseo para conocer sus paisajes, gentes, tradiciones y formas de vida, a otras más novedosas que han surgido por la demanda de ocio de sus visitantes. Entre ellas está la práctica de senderismo, MTB o el paseo a caballo por los alrededores del lago y laguas, de la alta sierra sanabresa (en especial la GR-84) o por la interminable maraña de caminos tradicionales que unen pueblos y lugares pintorescos de la zona.

En los límites externos del parque se pueden practicar deportes aéreos como el parapente. A pocos minutos de la localidad del Puente de Sanabria nos encontramos con una zona habitual de vuelo ubicada en el Alto del Peñón (localización del despegue 06º33’02″W/42º12’24″N Datum ED50), que desde una orientación sur privilegiada, permite efectuar vuelos de montaña con una visión única de los alrededores del parque.

Además, y para conocer el auténtico atractivo natural del lago, se pueden recorrer sus oscuras aguas en distintos tipos de embarcaciones, como la canoa canadiense a remo. Con este medio se puede recorrer las aguas del río Tera, desde la localidad de Ribadelago Viejo (tristemente famoso por el desastre de 1.959) hasta su desembocadura en el lago. Así mismo, es obligada la visita a la orilla norte del lago, la más abrupta, agreste y de difícil acceso, donde se podrá descubrir en estado virgen la singularidad paisajística de este lugar único. Todas estas experiencias, y otras, pueden ser realizadas por el visitante del parque gracias a las empresas que han surgido con un desarrollo turístico respetuoso con el parque.

Helios Cousteau
Desde comienzos del 2011, el lago cuenta con un catamarán eólico-solar, dotado con el equipamiento necesario para realizar recorridos didácticos y turísticos por el lago y facilitar la investigación subacuática. Las principales características del barco son: capacidad para 100 personas, 6 m de manga y 19 de eslora, 20 paneles solares y 4 generadores eólicos.

El barco, al que se accede desde Custa Llago, presenta una interesante novedad, consistente en ofrecer la posibilidad de disfrutar una visión subacuática, para aprovechar la existencia de aguas cristalinas, que no tienen mucha luz pero sí una gran transparencia que hace posible la interpretación bajo el agua.

Lago de Sanabria Actualidad

 

Recientemente se ha descubierto que la mayor profundidad del lago de Sanabria son 53 metros y no 51 como sostienen la mayoría de los documentos. El nuevo dato ha sido aportado por el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), de la Guardia Civil, tras una sesión de prácticas de inmersión en el lago.

Partiendo de Custa Llago, la playa principal del lago de Sanabria, y en dirección al interior del lago, existe un cortado de piedra subacuático de unos 10 m de longitud, que es uno de los clásicos invisibles para los miles de bañistas y curiosos del glaciarismo pese a que está a pocos metros de la playa más concurrida del parque natural.

Los buzos también han detectado a una profundidad de 20 m, donde la visibilidad es ya casi nula, lo que obliga a ir equipado con linternas y equipos de orientación, dos troncos de castaños de enormes proporciones, uno mucho más grande que otro.

Origen del Lago de Sanabria y sus Alrededores

El Parque Natural del Lago de Sanabria y Alrededores comprende una superficie total de 22.365 ha, que incluyen los términos municipales de Galende, Cobreros, Trefacio y Porto. El parque ocupa áreas de media y alta montaña de las sierras Segundera y Cabrera, con alturas superiores a los 2.000 m., como el pico Peña Trevinca. A unos 1.700 m de altitud se encuentra un altiplano ondulado muy extenso en el que podemos encontrar numerosas turberas y lagunas de origen glaciar.

Hace 100.000 años, durante la glaciación Würm y por un período de 90.000 años, se instaló sobre estas montañas una gran masa de hielo. Este glaciar se derramaba por todos los valles que descienden desde el macizo. Por el valle del Tera se encajaba la principal lengua glacial. Esta lengua descendía desde el circo de Trevinca y la Survia, incrementando su espesor conforme se iba agregando hielo.

Al llegar a lo que hoy es Ribadelago, esta lengua glaciar tenía ya casi 15 km de largo y espesor de más de 300 m. Aquí, el glaciar del Tera recibía el aporte de las lenguas del Cárdena y del Segundera, incrementando aún más su potencia erosiva y excavando la cubeta que hoy alberga el lago de Sanabria. Aguas abajo del lago, la lengua glaciar se deshacía y se desplomaba, depositando allí durante milenios sucesivos arcos morrénicos concéntricos.

Hace 12.000 años, y parece que con relativa rapidez, la glaciación terminó y la lengua glacial se retiró dejando al descubierto cañones, valles colgados, rocas aborregadas, estrías glaciares y lo más importante: el lago de Sanabria. La glaciación Würm al desplazarse excavó innumerables cubetas, algunas se han ido rellenando de sedimentos y de un musgo característico, Sphagnum, dando lugar a turberas que pueden alcanzar varios metros de espesor.

Diseminadas por la sierra, hay más de veinte lagunas de agua transparente que componen, después del Pirineo, el conjunto de lagunas glaciares más importante de la península ibérica.

El lago de Sanabria Historia

En la década de los años 40, con el fin de satisfacer las crecientes demandas de energía eléctrica en las grandes ciudades como Madrid donde las restricciones eran frecuentes, (se cortaba el suministro eléctrico en las casas a partir de las 12 de la noche hasta el amanecer), la empresa Unión Fenosa inicio un proyecto para construir un dique en la desembocadura del Lago. Surge entonces una gran oposición por parte de los pueblos afectados, el proyecto se olvida y se traslada a la presa Vega de Tera. El proyecto se concreta en 1953, la construcción de la presa se inicia en junio de 1954 y finaliza en noviembre de 1956. Es inaugurada por el general Franco en septiembre de 1956, cuando las obras aún no han concluido. Un total de 1.300 hombres trabajaron en Vega de Tera por un salario de 9 pesetas día los peones, en condiciones extremas.

El día 9 de enero de 1959 cayeron abundantes lluvias torrenciales sobre toda la comarca de Sanabria. Alrededor de la medianoche cuando los habitantes de Ribadelago dormían en una noche fría, el termómetro marcó -18º bajo cero, se produce el desbordamiento del embalse y revienta la presa de Vega de Tera abriendo una brecha de 140 metros en su estructura y liberando unos 8 millones de m³ de agua arrasando todo lo que encuentra a su paso, al llegar al pueblo de Ribadelago en algunas zonas el nivel del agua alcanzo los 9 metros de altura durante 14 minutos.El lago de Sanabria absorbió el agua evitando una catástrofe mayor en los pueblos cercanos al río. De los 549 habitantes del pueblo 144 fueron arrastrados por el agua, solamente 28 fueron recuperados y dados oficialmente por muertos.116 cuerpos en su mayoría niños jamás se recuperaron. Al oír el ruido del agua algunos se salvaron subiéndose a la torre de la iglesia, otros en los tejados, en los negrillos (Olmos) y en los montes cercanos. Varias personas perdieron la vida al tratar de recuperar sus efectos personales.

El escritor Alberto vazquez-figueroa participo activamente en el rescate de los cadáveres, en algunas de sus obras hace referencia a este suceso, en el libro Sultana Roja reseña: A la mañana siguiente abandone Orense para dirigirme directamente al lago de Sanabria y sentarme a almorzar en su orilla. Hacia tiempo que quería visitar el lugar del que tanto hablaba Sebastián, que siendo soldado había sido enviado a Ribadelago para participar en el rescate de docenas de víctimas a las que la muerte sorprendió en pleno sueño.

Y en el libro Anaconda escribe: El siglo Xx, con sus máquinas y su técnica, ha trastocado por completo los conceptos. ¿Qué podía existir más seguro, pacífico y tranquilo que una pequeña aldea campesina a orillas del lago Sanabria en el mes de enero de 1959, cuando ni guerras, ni terremotos, ni tempestades azotaban el mundo?Sin embargo, fue allí en Ribadelago, donde tuve mi primer encuentro con la muerte y la tragedia, y pasarían muchos años hasta el terremoto de Perú antes de que volviera a tropezarme con un espectáculo tan alucinante.Ribadelago: una aldea que duerme, una técnica mal aplicada y una presa que se viene abajo arrastrando al pueblo y a todos sus habitantes a las heladas aguas del lago Sanabria.La noticia conmovió a España y al mundo, aunque no fuera ni la primera ni la última de idénticas características.

En Ribadelago tan sólo algo era ligeramente distinto: los muertos no podían ser recuperados porque se hallaban aprisionados en el fondo de un lago.Días de espera de los parientes aguardando que el agua devolviera a sus víctimas, pero éstas no volvían, retenidas en el fondo por cables, autos, carretas, vigas, postes de teléfono…Al fin se pidió la colaboración de submarinistas voluntarios, y allí nos presentamos los viejos compañeros del «Cruz del Sur»; los hermanos Manglano, Padrol, De la Cueva, Ribera… y los del CRIS: Vidal, Admetlla…Fue, quizás, una de las más tristes y desagradables experiencias de mi vida sumergirnos en un agua a punto de congelación sin trajes de inmersión apropiados, con una visibilidad nula a causa del barro y los detritos, tanteando acá y allá a la búsqueda de cadáveres que se deshacían al tocarlos.

Por absurdas razones de índole política, el mando de la operación no había ido a parar a manos de Padrol, Admetlla, o Vidal, submarinistas de experiencia, sino a las de un dentista, ex alumno mío del «Cruz del Sur», donde había obtenido un carnet de tercera clase, que a punto estuvo de aumentar la cuenta de los cadáveres de Ribadelago con algunos de nosotros, a causa de un absoluto desconocimiento de las más elementales reglas de la inmersión.Al pobre Manolo de la Cueva tuvieron que sacarlo inconsciente y a punto de ahogarse, y todo acabó como suelen acabar estas cosas: marchándose cada cual a su casa, asqueado y resentido.Fue ése, quizás, el final de mi vida como submarinista en activo, y coincidió, también, con el final de mi vida como estudiante. El 60 por ciento de las viviendas fueron destruidas, desapareciendo también el 75% de los animales.

Las pérdidas económicas totales se cifraron entonces en más de 87 millones de pesetas, según el informe utilizado en el juicio que se celebró años después en el que no se incluían los costes de limpieza de todos los escombros y reparación de tierras. Tras conocerse la tragedia, llegaron a recaudarse 12 millones de pesetas en donativos, incluso desde Nueva Zelanda, a los que se sumó 1 millón de la recaudación del partido de fútbol jugado por el Real Madrid contra el Fortuna de Dusseldorf Alemán, un millón aportado por el Banco de España y 1,7 millones de pesetas aportados por la Iglesia. La antigua Maternidad provincial de Zamora se habilito como almacén de especies, ropas y enseres.

El estado pagó una indemnización de 95.000 pesetas por hombre fallecido, 80.000 pesetas por mujer y 25.000 pesetas por niño. Ribadelago fue adoptado por Franco y se encomendó la reconstrucción del pueblo al Ministerio de la Vivienda. Tras varias deliberaciones y debates entre los vecinos sobre el nuevo emplazamiento, surgió el nuevo Ribadelago de Franco, construido entre los años 1959 y 1962 en una zona más sombría que la original y apartada de los pastizales y tierras de cultivo pero más seguro ante otras posibles catástrofes.

Se nombra perito al ingeniero Eduardo T. Miret, en su informe inacabado (fallece el día 21-6-1961) apunta varias causas como posible rotura de la presa; deficiente construcción en los materiales empleados, distintos comportamientos de contracción a muy bajas temperaturas del hormigón y el granito, fisuras en la presa, grandes precipitaciones de agua y nieve el día 8 y 9, los encargados de abrir la compuerta no pueden acceder a ella por el mal tiempo solamente se abre 25 cm. en la tarde del día 8. etc.

El juicio sobre la tragedia de Ribadelago se celebró los días 11,12,13,14 y 15 de marzo de 1963 en Zamora. La empresa Hidroeléctrica Moncabril (años mas tarde fue absorbida por Unión Fenosa) fue condenada a pagar 19.378.732 pts. Al fallecer familias enteras y emigrar muchos vecinos parte de las indemnizaciones jamás se pagaron. La conclusión fue que los materiales con los que estaba construida, granito y hormigón debido a la presión y las bajas temperaturas unido a las fuertes precipitaciones provocaron la rotura de la Presa de Vega de Tera. Los tribunales de Justicia condenaron al entonces director gerente de la empresa, a dos ingenieros y a un perito como responsables directos de las obras a un año de prisión menor por un delito de imprudencia temeraria. Recurrieron la sentencia condenatoria, el recurso fue admitido y fueron indultados.

Fuente: Wikipedia